Dos páginas en cuarto con su membrete. Sin lugar ni fecha.
Calaferte le regala un libro a su dentista.
De regreso de París, Papá Noel, cuyos dientes flaquean tanto como su valor físico, le trajo esta pequeña curiosidad bibliófila que encontró en la librería y que se complace en enviarle. El poema de este antiguo colega es simplemente encantador, pero el comentario me pareció interesante, incluso histórico. En cualquier caso, esto le ha recordado mis pensamientos, y le pido que lo acepte como una muestra de mi sincera simpatía y en agradecimiento por sus muchas atenciones hacia un paciente tan abominable y recalcitrante. Que tenga unas felices fiestas.