haces, flor de amor, con las lágrimas que te baña el amanecer —¿Qué haces con lo que cae en tu abismo siempre abierto?
La rosa dijo: —Tumba oscura, de estas lágrimas hago en las sombras un perfume de ámbar y miel. La tumba dijo: —Flor lastimera, ¡ de cada alma que viene a mí hago un ángel del cielo!