Boris Vian (1920.1959)
Carta autografiada firmada a Roger Vincent.
Dos páginas en cuarto, en papel milimetrado. Sin lugar ni fecha.
Dos agujeros de encuadernación en el margen.
Un documento muy interesante de Vian que pretende reorganizar la crítica musical.
Mi querido Roger Vincent, te devuelvo adjunto: 1) el cuestionario completado, 2) un cheque por 500 francos (mi contribución número 49) y 3) una breve nota que puedes leer, destruir o enterrar como desees (pero me entristecerá).
Nota principalmente : El servicio de reseñas de discos podría dejar de ser una carga para las discográficas si se abordara el problema desde otro ángulo. Las reseñas de discos, tal como se escriben actualmente, dan como resultado una columna más o menos regular. Esta columna tiene como objetivo orientar al comprador. En nuestra opinión, debería orientar al dueño de la tienda de discos. Un librero concienzudo generalmente basa sus pedidos de libros en: a) la bibliografía francesa; b) las reseñas; y c) su propia lectura. Un dueño de tienda de discos concienzudo debería basar sus pedidos en: a) una discografía mensual (que se creará); b) las reseñas; y c) sus propias impresiones auditivas. Ambos también pueden basarse en las peticiones de los clientes, pero esta sigue siendo una actividad complementaria que resulta de: 1) los clientes escuchan discos en la radio; y 2) los clientes leen reseñas publicadas.
Esquema de un sistema ideal. 1.ª etapa. La editorial prepara un disco en particular. Presenta pruebas o reseñas clave. 2.ª etapa. Antes del lanzamiento del disco, se publican las reseñas (en un boletín similar a una bibliografía, pero más sofisticado) para orientar a los dueños de tiendas de discos. 3.ª etapa. Simultáneamente con el lanzamiento del disco, este se acompaña en el catálogo de extractos de prensa que la asociación proporciona automáticamente a las editoriales. Se entiende que este es un sistema mínimo, ideal para la asociación, que se adaptará según cualquier objeción que pueda surgir: por ejemplo, en el caso de canciones populares, que de todos modos se graban. Corresponde a la asociación establecer una crítica honesta, objetiva, meticulosa y cualificada. Bajo ninguna circunstancia el control de la asociación sobre los discos debe convertirse en censura como la censura cinematográfica. Puede que haya discos "sin revisar", etc. Todo se financiaría con un impuesto (1 o 2 francos por disco, por ejemplo) que se aplicaría al comprador, a quien le daría igual pagar 1 franco más o menos por un disco que cuesta una media de 250 francos. La aprobación de un disco por parte de la asociación debería convertirse en un sello de calidad, similar a la marca NF ATG de la asociación técnica francesa del gas y a AFNOR. La asociación tendría su propia discografía mensual, que se enviaría a todas las tiendas de discos, y sería todo un éxito. Nos convertiríamos en figuras importantes en lugar de ser unos don nadie tolerados. También es evidente que todo esto debería complementarse con gestiones en la radio francesa para obtener emisiones regulares de la asociación, en las que sus miembros se turnen, con la emisión dividida en secciones: música clásica, música moderna, música popular, danza y cabaret, canción, jazz, etc. Cabe destacar que ya existen programas de este tipo y no se trata de eliminarlos (los de Panigel o Delaunay, por ejemplo), sino de extender a la asociación el beneficio de su innegable calidad.
Así pues, todo esto necesita ser organizado y desarrollado. Perdónenme por insistir tanto, pero sueño con un gran folleto mensual, "Discografía de la Asociación Francesa de la Prensa Fonográfica", impreso en cinco mil ejemplares (¿o más, por qué no?), y con oficinas de pórfido y mármol donde, en cada planta, se pudieran leer los agradecidos testimonios de Pathé Marconi, Decca, etc., mientras se escuchan las ediciones de SAPP (seleccionadas por la Asociación de la Prensa Fonográfica).